logo Crayola editable-6.png
  • periodicolibre

Democracia Ilegítima



Por: Alexander Burgos Vargas.

Estudiante de Derecho Universidad Libre & Universidad de Poitiers

“La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza.”

-Lema del “Ingsoc” en la obra “1984” de George Orwell.

Independientemente de quién hubiera resultado vencedor en esta nueva “contienda” electoral, un País en el que 32.835.856 de personas tienen la capacidad de votar de donde solo lo hacen efectivamente 14.310.367 de personas, es decir, el 43,58% de la suma total de sufragios potenciales, ya hacen de Colombia una Democracia Ilegítima, eufemismo para decir por lo menos que tenemos “Democracia”.


Somos un país gobernado por el Abstencionismo y la Ignorancia. El hecho de que seamos gobernados por corruptos solo resta como un factor de segundo plano frente al verdadero problema ciudadano. Un problema de mentalidad.


El argumento de aquellos que sostienen que “esa fue la decisión de la mayoría y es respetable” no están hablando de una Mayoría propiamente dicha sino de una Mayoría Relativa en un país donde no vota más del 50% de la gente apta para hacerlo.

Preocupante también resulta el fenómeno de la “Ignorancia Electoral” en donde 1.485.567 (10,38%) de votos fueron anulados por llenar mal el tarjetón, una cifra histórica que demuestra que en Colombia lamentablemente no solo no sabemos votar nuestros líderes sino que realmente en estricto sentido NO SABEMOS VOTAR.

El Consejo Nacional Electoral se sigue empeñando en los “Sudokus Electorales” sin buscar diferentes alternativas que le den un margen de maniobra más sencillo al elector teniendo en cuenta que en nuestro País el analfabetismo es un problema importante. Falta más pedagogía en la forma de votar. El voto electrónico parece ser una solución (no definitiva) al problema pero por un momento imaginémonos el transporte de estas tecnologías a las zonas más marginales del territorio Nacional. Es una importante alternativa y de hacerla efectiva resultaría una empresa loable.


Política de Marketing


La degradación de la Política en todo su concepto está estrechamente ligada con la problemática de la ignorancia en todos sus niveles.


Ya no se votan programas políticos ni ideas. En Colombia no somos pragmáticos para votar. De lo que se trata ahora es de un juego de poder estético: Quien tiene la campaña más llamativa, el lema más ingenioso (En algunos casos no muy bien memorizado por los candidatos), el logo más creativo, la sonrisa más perfecta, la nariz mejor operada, quien tutea más bonito, quién dice más veces la palabra “mamerto”, quien dice más veces la palabra “fascista”, quien grita más duro, quien se pone más ruanas, quien camina más veces por la Séptima (solo cuando está en campaña), quien propone más construcciones de colegios “Yo doy 3.000. Aquí, aquí: yo 4.000”, etc.

La política no es estética. La política es una función social que debe estar encaminada en la búsqueda del interés general. Nos quejamos de la guerra pero votamos (y no votamos) para seguir viviendo en ella.


La mentalidad


Pero lo más preocupante de todo. Lo que me eriza la piel y me llena de tristeza, es la lamentable mentalidad guerrerista y utilitarista colombiana.

Pensamos que la solución a todos nuestros problemas se da por el ataque directo a los efectos y no a las causas. Un país empeñado en que la solución definitiva a nuestra guerra civil se da por medio de las armas, es un país que no merece ni puede hablar de paz. Seguimos celebrando la muerte, las portadas de cabecillas caídos en combate o fuera del mismo cuando en realidad le damos la espalda a la fuente de nuestro Estado Paria: La descomposición social.


El Estado invierte más en guerra que en reales y efectivas plataformas políticas sociales.

Nuestra propia historia nos ha hecho víctimas de la costumbre y aun así nos rehusamos a conocerla y a aprender de ella.


Soy un colombiano que escribe esto desde fuera del País y que reclama por no haber tenido la oportunidad de votar a causa de las pésimas garantías que se les dan a los compatriotas en el exterior para hacerlo.


Soy un Colombiano que ayer 9 de marzo de 2014 no bajo ni nunca bajará sus brazos, un Colombiano que nunca dejará de luchar y seguir luchando por una Patria Digna, una patria que enamore y de la que siempre estaré enamorado.



0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

A.D.M.

El A.D.M. parpadea en una época que se resbala al final de un borde, un abismo, al final de un paradigma y parece que no germinará uno nuevo desde la razón Unos centímetros antes de la caída, una muje