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Fracking: La explotación sin límites del oro negro


María Alejandra Garzón Mora

Estudiante de Derecho e Integrante del Grupo Ambiental de la Universidad Libre


La megaminería, las hidroeléctricas y la explotación petrolera para la producción de energía, están cada vez más en el círculo de importancia estratégica para el capital transnacional. Quiere decir lo anterior que, las principales potencias tiene en sus manos los planes del manejo de lo minero-energético, lo que pone en grave peligro la supervivencia de la humanidad y de los ecosistemas además de la vulneración de los derechos de los pueblos afectando así la independencia de los países. Lo anterior basándose en el modelo de desarrollo económico capitalista, en donde el desarrollo se define como un “proceso de evolución lineal, esencialmente económico, mediado por la apropiación de recursos naturales, guiado por diferentes versiones de eficiencia y rentabilidad económica, y orientado a emular el estilo de vida occidental.”


En Colombia, el sector minero energético se ha desarrollado en un sentido contrario a las necesidades y a la soberanía del pueblo colombiano. Aún hoy, los megaproyectos mineros y energéticos han desencadenado la extracción y aprovechamiento sistemático de los bienes naturales, Causando impactos ambientales de una manera exponencial, el cambio del uso de la tierra, el desplazamiento forzado, el aumento de la explotación de trabajadores, situaciones que se reflejan en la creciente desigualdad social.


Bajo el anterior modelo de desarrollo, y siguiendo los lineamientos de la Locomotora minero-energética del despojo, se siguen incorporando formas de legitimar la explotación de los bienes de la naturaleza que producen devastadoras e irreparables impactos a la estabilidad de la naturaleza y de las comunidades. Es el caso del fraccionamiento hidráulico más conocido como “FRACKING” “entendido como una forma de explotación de hidrocarburos en la que una mezcla de agua, arena y productos químicos es inyectada al subsuelo a alta presión con el fin de fracturar la tierra y liberar los hidrocarburos en forma de gas que están en los esquistos que son la parte más profunda de este subsuelo.”


Esta práctica ha sido rechazada por varios países, entre ellos se encuentra Francia que prohibió el Fracking totalmente, República Checa y Bulgaria que suspendieron las actividades de explotación hasta que se hagan las debidas evaluaciones de los daños que esto puede causar, y Australia que está en moratoria. Sin embargo el gobierno Colombiano, sobreponiendo el desarrollo económico sobre lo social, quiere implementar este modelo de extracción petrolera, esto sin estudios independientes, sobre los posibles impactos ambientales, sociales y de salud pública; sin el análisis independiente sobre la situación de las aguas superficiales y subterráneas en los sitios donde se planea hacer la explotación; además de no contar con la capacidad técnica para desarrollar este tipo de actividades.


Orlando Cabrales afirma que “el sector de hidrocarburos debe seguir apalancando el desarrollo del país”, dejando a un lado la conservación ambiental, el bienestar de las comunidades entre otros, por los mismos lineamientos el Ministerio de Minas y Energía, argumenta que en Colombia no existen posibilidades de que mediante el Fracking se generen consecuencias de cualquier tipo, toda vez que todo está debidamente reglamentado. Es necesario aclarar que en Colombia nunca se ha utilizado esta tecnología de explotación de gases no convencionales, pero, como se dijo anteriormente el gobierno quiere implementarlo, argumentando que la explotación hidrocarburífera es la base del desarrollo económico y que está reglamentado de la forma más propicia.


De lo anterior se disgrega que el gobierno Colombiano está dispuesto a implementar este modelo de extracción de gases, por encima de graves e irremediables impactos que trae el procedimiento del fracking, estos impactos se pueden resumir en los siguientes:

  1. El Fracking usa grandes cantidades de agua; por cada pozo requiere entre 9 y 29 millones de metros cúbicos de agua. Una plataforma de 6 pozos de media necesita unos 54.000 a 174.000 millones de litros de agua en una sola fractura. Estas grandes cantidades de agua deben estar almacenadas cerca del pozo, ya que la operación de fractura de cada pozo dura entre 2 y 5 días y se debe tener agua disponible.

  2. La contaminación de los acuíferos contenidos en el subsuelo: El fluido de retorno de fracking contiene las sustancias químicas utilizadas en el fluido de fractura. Además contiene metales pesados, y sustancias radiactivas como radón, radio o uranio, que retornan a la superficie. Este se incorpora por medio de las fracturas que quedan en el pozo, contaminando así los acuíferos.

  3. El uso de aproximadamente 750 productos químicos que se mezclan con agua y arenas, el uso de estos, en palabras del geólogo , “En la mayoría de los casos, Ecopetrol desconoce los componentes químicos y los efectos que estos traen en la población y el ambiente”

  4. Generación de metano, que es conocido como un gas de efecto invernadero que contribuye a la crisis climática.

Siendo conscientes de la falta de estudios del suelo en el territorio Colombiano y además de la inefectiva aplicación de la legislación ambiental, el grupo ambiental como propuesta político-ambiental de la Universidad Libre, no apoya el uso de la tecnología utilizada en el fracking para la explotación de hidrocarburos no convencionales en Colombia, toda vez que esto implica una serie de consecuencias ambientales y sociales anteriormente mencionadas. Es por esto que el país necesita y se merece el debate político y técnico sobre las formas de explotación, la producción nacional, las cifras de exportación, la demanda nacional, y las reservas colombianas y su relación con una inevitable dependencia extranjera de crudo.


Bibliografía utilizada:



http://www.redcolombia.org/index.php/actividades/1856-defendamos-la-vida-paremos-la-locomotora-minero-energetica.html Defendamos la vida, paremos la locomotora minero-energética.

http://censat.org/es/noticias/el-futuro-de-latinoamerica-no-esta-en-el-fracking El futuro de Colombia no está en el fracking, 11 de octubre de 2014.

http://www.nationalgeographic.es/noticias/medio-ambiente/desastres-naturales/el-fracking-un-posible-peligro-para-la-salud El fracking un peligro posible para la salud. 2013.

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