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Plan Maestro del Río Magdalena¿Otro espejismo del desarrollo?


Por: Luis Enrique Orduz.


Abogado Universidad Libre, integrante de la Corporación Buen Vivir.


Mientras caminaba por la rivera del Rio Magdalena, en medio de uno de los más antiguos enclaves petroleros de nuestro país, recordé con tristeza y mucha preocupación que en algún evento reciente, organizado por comunidades que resisten a las locomotoras minero energéticas del despojo, una de las participantes intervino y nos mostró, con voz indignada y en momentos temblorosa, unas notas que había hecho luego de leer el Plan Maestro de Navegabilidad del Rio Magdalena, documento que aún se encuentra en Inglés y que el Gobierno Nacional no considera documento de carácter público hasta no surta las etapas de traducción (4 meses Jun. - Sep.), socialización institucional (4 meses Ago. - Dic.) y socialización con comunidades (6 mese Ene. - Jul. 2015).


¿Qué es el Plan Maestro (PM)?

Desde los años 70’s y 80’s se han realizado planes de estudio de la cuenca hídrica del Magdalena, la más importante de nuestro territorio nacional, pero nunca han tenido la suficiente profundidad técnica ni proyección de realización como el estudio del que hoy hablamos.


El actual estudio surge de un convenio entre la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, Cormagdalena, Power China e Hydrochina Corporation, donde estas dos últimas realizaron una investigación cuyos aspectos más importantes son: navegación, generación de energía hidroeléctrica, protección y conservación ambiental, uso de la tierra, uso de las orillas, mantenimiento del canal de Río, aprovechamiento de los recursos pesqueros y recreación. Este es un documento que hace una evaluación diagnóstica y propositiva en torno a las “necesidades” de esta cuenca.


La narración de la participante al Foro empezó contando la dificultad de leer y traducir al español dicho documento, debido a su pésima traducción del mandarín al inglés, así como su preocupación por la inexistente aparición de palabras como personas, comunidad o participación; lo que nos hace preguntarnos si la empresa estatal Hidrochina tuvo en cuenta las afectaciones, tanto directas como indirectas, generadas a las comunidades asentadas a la rivera del rio, y cómo éstas podrían participar en la planeación y posterior ejecución de cualquier proyecto o, inclusive, oponerse a éste.


¿Qué dice el PM?

Luego de la profunda evaluación realizada, los resultados aportados por este estudio nos dicen que:

  • La cuenca cubre 19 departamentos, Bogotá, y 728 municipios.

  • La población de la cuenca es del 77% del total de la población en Colombia.

  • La zona del PM es 128 municipios, 13 departamentos, 6 millones de personas, es decir, el 17% del total de la población de la cuenca.

  • Los elementos biológicos de la cuenca del río Magdalena referentes al cubrimiento de bosques es de un 26.36%; humedales 2.56%; 2 bases importantes para la protección de animales y plantas; 14 zonas de bosques reservados; 1 reserva de humedal propuesta por una convención internacional RAMSAR; 21 tipos de plantas cuyo conservación es prioritaria; 2735 especies de animales; 1721 clases de aves (20% de las aves del planeta); 506 especies de reptiles; 454 mamíferos; 66 tipos de vertebrados cuya conservación es prioritaria.

  • Los recursos de generación de energía explotables suman el 38% de los hoy producidos en el país.

Lo anterior nos permite pensar que cualquier tipo de intervención de alto impacto violaría los principios de prevención y precaución ambiental adoptados por nuestro país (Ley 99 de 1993) luego del Protocolo de Kyoto, en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, lo que conllevaría una violación del marco constitucional.


Adicionalmente, el PM plantea el gran retraso en obras de infraestructura fluvial y de puertos que dificultan la navegabilidad del mismo, lo que repercute en el aumento de costos de los productos transportados al interior del país; la precaria implementación de planes de control de inundaciones; el sistema de irrigación de tierras circundantes a la cuenca es exiguo; el desarrollo económico de las laderas del río es precario, entre otras debilidades.


¿Qué planea el PM?


El PM establece que “en aras de garantizar el suministro de energía y responder a las necesidades de la sociedad internacional para la reducción de emisiones de carbono y para lograr el desarrollo de la producción de energía limpia” se proyectan las siguientes represas Guarapas y Chillurco (en Pitalito), Oporapa (en Oporapa), Pericongo (en Timaná), El Manso (norte del Huila), Veraguas (en Aipe), Bateas (en Villavieja), Basilias (en Natagaima), Carrasposo, Nariño (en Girardot), Lame (en Ambalema), Cambao (en Cambao), y Piedras Negras (en Honda). Pese a esto, en el Departamento del Huila, a mediano plazo, se proyecta construir las represas de Guarapas (en Pitalito) y El Manso (15 kilómetros abajo de Betania).

Los costos socio ambientales de estos proyectos no son estimados por el PM y la participación de las comunidades afectadas por dichos proyectos no es tenida en cuenta.

El PM divide la cuenca del Río en 3, teniendo cada una de ellas una utilización especifica:


  • Partes altas: producción de energía hidroeléctrica, protección ambiental, irrigación, navegación, recreación, pesca, utilización de los recursos, disminución de riesgos de inundación y erosión, consolidar una zona de protección ecológica y recreación desde el nacimiento del río hasta Isnos. Navegación no es una tarea primordial en las partes altas del río.

  • Parte central: Navegación, control de inundaciones, drenajes, protección ambiental, pesca, recreación, y producción de energía hidroeléctrica.

  • Partes bajas: Navegación, control de inundaciones, drenajes, protección ambiental, pesca, recreación, y producción de energía hidroeléctrica.

Valga resaltar que la totalidad del Río se proyecta para la producción de energía hidroeléctrica, lo que nos debe generar gran preocupación si tenemos en cuenta las graves implicaciones que la construcción de hidroeléctricas genera, no solo en las comunidades afectadas por la inundación de sus territorios, sino los impactos ambientales que afectan de manera grave e irreparable la vida del Río.

Por otra parte, otro de los aspectos importantes desarrollados por el PM es el referente a la navegabilidad del Rio especialmente en la cuenca media y baja, para ello ya se firmó, en 2013, el Conpes 3758 que destina 2,17 billones de pesos para las obras de encauzamiento y mantenimiento permanente que se realizarán a lo largo de 256 km entre Puerto Salgar - La Dorada y Barrancabermeja y que permitirá el tránsito de convoyes de hasta 7200 toneladas que equivale a 200 tractomulas o 1.5 trenes de 80 vagones lo que efectivamente reduce no solo los costos de transporte sino las emisiones de dióxido de carbono y el consumo de combustibles fósiles.


¿Para qué todo esto?


Aquellas personas desprevenidas se preguntarán el para qué de todas estas obras, pero si damos una rápida mirada al proyecto macro económico minero energético que nos implanta el “Gobierno de la Tercera Vía” nos podemos dar cuenta que en su afán de atender las necesidades de la economía mundial y de extraer y exportar las reservas de carbón, que son cerca de 7 billones de toneladas y de otros minerales como asbestos, sulfuro, bario, bentonine, caolín, oro, molibdeno, zinc, coltán, níquel, hierro, tungsteno y la lista podría continuar largamente si tenemos en cuenta los más de 10.000 títulos mineros otorgados y las 19.000 solicitudes que la Agencia Nacional de Minería (ANM) ha recibido, por esto, es imperativamente necesario para el Gobierno Nacional desarrollar los dos aspectos principales del PM, a saber: generación de energía para el funcionamiento de las plantas mineras que se tendrían que construir si la población colombiana permite el atropello de la locomotora minera y, la navegabilidad de esta arteria fluvial que antaño vio pasar toneladas de banano provenientes de zonas de conflicto armado como el Urabá antioqueño o cuerpos mutilados lanzados desde veredas despejadas por el paramilitarismo y que ahora verá pasar los mencionados convoyes con todos nuestros bienes naturales usados para el robustecimiento productivo de los mentados “países del primer mundo”, vendidos a precio del mercado internacional que nunca tendrá en cuenta las externalidades generadas en los procesos de explotación y que no pagara los pasivos ambientales. Así las cosas, si esas muertes no terminaron con la vida del Magdalena, seguro el Plan Maestro de Aprovechamiento sí lo hará.

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